¿SABES CONSTRUIR UN IGLÚ EN LA NIEVE?

Construye un Iglu de Nieve

¿SABES HACER UN IGLÚ? APRENDE A CONSTRUIR UN IGLÚ Y CUEVAS DE NIEVE CON DREAMPEAKS.

Cuando vemos la imagen de un iglú solemos pensar en el Ártico, el Polo Norte y los Inuit (la palabra «esquimal», en inglés "eskimo" y en francés "esquimaux", ha caído en desuso en Canadá pues se considera despectivo) pero la realidad es que no hace falta viajar a esas latitudes para construir uno que pueda guarecernos del frío exterior.

 

Construye un Iglú. Raquetas de nieve. 

Si tallamos la nieve en forma de ladrillos nos aproximaremos a la imagen mental que todos tenemos del iglú, pero sin llegar a eso, también podremos resguardarnos construyendo cuevas o trincheras de nieve, bien aprovechando rocas y árboles o sólo con la nieve. Para elegir el mejor tipo de refugio, todo depende del estado y condiciones de la propia nieve, así como del tiempo que tengamos para construirlo para evitar exponernos a la intemperie y sobrevivir.

A continuación explicaremos, en primer lugar, sus ventajas y, en segundo lugar, cómo construirlos.

 

Construye un Iglú. Raquetas de Nieve 

 

Aunque en el exterior la temperatura baje de cero grados o incluso alcance -10º o más, dentro de un iglú o cueva de nieve puede mantenerse a 0º e incluso a más. Eso lo convierte en un lugar muy seguro para no sufrir hipotermia, congelaciones y resguardarnos del viento. Si conseguimos que esté mínimamente bien construido, el calor humano mantendrá la temperatura y, además, podremos hacer que suba más algún grado más con la ayuda de algún punto de calor, por pequeño que sea, como una vela o mechero. Pero, ¡atención!: hay que saber emplear bien cada una de estas herramientas y/o recursos o no solo no conseguiremos aislarnos del frío, sino que podremos fundir la nieve sobre nuestras cabezas o, aún peor, intoxicarnos con el humo o el monóxido de carbono.

 

Construye un iglú. Raquetas de Nieve.

 

Con respecto a la construcción, lo primero y fundamental es elegir el lugar adecuado, tanto a nivel de la orientación como de la inclinación, así como tener presente la dirección del viento, si estamos en un lugar frecuentado por animales y los elementos naturales que puedan protegernos o que, por el contario, puedan suponer un peligro. Por ejemplo, una zona boscosa puede protegernos de grandes rachas de viento, pero si hacemos nuestra cueva bajo ramas cargadas de nieve y bien esta se desprende al aumentar la temperatura o, por el contario, se convierte en hielo y el peso quiebra la rama, la ventaja de estar rodeado por árboles puede convertirse en un peligro potencial.

Una vez comprobado el lugar elegido es lo más seguro posible, debemos elegir el sistema que vamos a emplear, en función del tipo de nieve que haya en ese momento y de nuestras herramientas. Será difícil tallar ladrillos de nieve si esta es polvo y se deshace entre los dedos, por ejemplo, o si no disponemos de palas y sierras; o cavar una cueva amplia si no contamos con una pala.

 

CÓMO CONSTRUIR UN IGLÚ

Para confeccionar un iglú la nieve debe ser muy compacta, así que, si no es el caso, habrá que pisarla bastante antes. Los bloques que cortemos deben ser lo más uniformes posibles (se recomiendan medidas aproximadas de 30cmx30cmx40m por bloque). Se cortan con la sierra primero y se sacan con la pala después, dando un golpe seco para intentar arrancarlo entero y que no se rompa.

 

Construye un Iglú. Raquetas de Nieve.

 

En el suelo se dibuja un semicírculo que será la base del iglú. El diámetro del semicírculo variará en función de si queremos que entre una sola persona, dos, o más. Para cuatro, por ejemplo, se suele partir de un diámetro igual a la altura de una persona (170-175cm más o menos). Las dos primeras vueltas deben ser muy estables, y, a partir de la 3ª pondremos los bloques algo más hacia dentro para ir formando la cúpula esférica. Lo más práctico es que una persona esté dentro y las demás fuera para asegurarse que la construcción es estable tanto en el interior como en el exterior.

 

Construye un Iglú. Raquetas de Nieve.

 

Los de afuera irán reforzando las fisuras que queden entre los bloques con montones de nieve pegados. El último bloque, el que cierra por arriba todo el iglú habrá que cortarlo a medida. Por dentro taponaremos las grietas y lo puliremos lo mejor posible. Es aconsejable hacer algún  agujero fino en el techo con un bastón para que el calor no derrita el interior.

 

Construye un Iglú. Raquetas de nieve

 

Si queremos pernoctar en él o pasar unas horas sentados, es imprescindible aislar el suelo de alguna manera. Lo ideal sería emplear nuestras esterillas y lonas o toldos impermeables con agujeros metálicos que se encuentran en tiendas de bricolaje en distintos tamaños, grosores y colores. Si no contamos con una lona, podemos aislar el suelo con hojas secas, ramas de pino y/o abeto. Nuestra primera sensación será que estos materiales se nos clavarán y resultarán muy incómodos, pero si trabajamos con ellos y los entrelazamos conseguiremos confeccionar una especie de manta seca y casi mullida. También debemos evitar meternos dentro de los iglús y cuevas de nieve con las botas o ropa muy mojadas, ya que si nos calamos… no nos servirá de nada. Y por eso todo el material mojado se dejará a la entrada de nuestra cueva, para que en el interior donde nos tumbemos o sentemos podamos mantenernos secos.

Se recomienda cavar un escalón inferior por debajo de la zona donde vamos a dormir para que el aire frío descienda y el aire caliente suba hasta la zona habitada. También es importante mantener una puerta de acceso pequeña para aislar el iglú del viento y conservar la temperatura interior.

 

Construye un Iglú. Raquetas de Nieve.

 

CUEVAS DE NIEVE

En cuanto a las cuevas de nieve, no será suficiente con cavar una zanja con una apertura si queremos que dentro la temperatura sobrepase los 0º.  Un buen sitio para las cuevas de nieve suele ser las laderas con pendientes de entre 30 y 50º. Hay que cavar con nuestras palas una cueva profunda, capaz de acogernos sentados, si vamos a estar sólo unas horas, o tumbados si vamos a pernoctar. La cueva debe tener 1 metro de alto en su interior, dos metros de largo y dos de ancho para 2 personas, y las paredes deben tener entre 10 y 20 cm de grosor. Todo el interior debe ser regular y estar lo mejor compactado posible para que, con el calor humano o de la fuente de calor, no se derrita y comience a gotear sobre nosotros. Conviene que el techo llegue a tener hasta medio metro de espesor en el exterior, si queremos estar bien resguardados. 

Si no contamos con laderas de gran espesor, necesitaremos amontonar nieve, hacer una especie de pequeña montaña, y después cavar el espacio y vaciar el interior, aprovechando la nieve que sacamos para ponerla encima para mayor aislamiento.

 

Construye un Iglú. Raquetas de Nieve. 

 

En ambos casos, iglús y cuevas, podemos hacer una especie de puerta con más ramas y hojas, o en caso de no disponer de estos materiales, con más nieve o incluso con nuestras mochilas. Es mejor meter todo nuestro material dentro del refugio, pero si no es posible habrá que cubrirlo y señalarlo con algo (rama, piedra, un bastón, etc.) por si, en caso de seguir nevando, se cubre por entero y lo perdemos de vista.

Es importante recordar que, dentro del iglú o refugio de nieve, los sonidos están atenuados y no escucharemos bien todo lo que suceda en el exterior, incluyendo si estamos esperando ayuda y queremos reconocer el sonido de un coche, helicóptero, pasos de personas, etc. Por ello es también muy importante señalizar con raquetas de nieve, bastones de esquí y telas de colores vivos nuestro refugio.

 

Construye un Iglú. Raquetas de Nieve.

 

LA TRINCHERA DE NIEVE 

Existen muchas otras soluciones para resguardarnos en la nieve, algunas más simples de confeccionar que los iglúes y cuevas, como una simple trinchera que nos resguarde de las rachas de viento. Se excava una especie de "tumba" en la nieve, aprovechamos la nieve que sacamos para alzar muros a ambos lados de la trinchera, cruzamos nuestros palos de marcha o bastones de esquí, cubrimos con lonas o ramas, y después lo aislamos echando nieve encima hasta cubrirlo completamente. Esta técnica de refugio es muy rápida en caso de emergencia y muy eficaz cuando no disponemos de mucha nieve o de mucho tiempo para protegernos. Se utiliza mucho en travesías nórdicas.

 

 Construye un Iglú. Raquetas de Nieve.

 

Después de pasar la noche y antes de continuar con nuestra marcha, es muy importante derribar los iglúes, hundir y tapar las cuevas y cubrir las trincheras para evitar accidentes, acumulaciones de bloques duros y no dejar huella de nuestro paso.

Todos estos refugios de fortuna que convierten a la nieve en una aliada, deben practicarse primero, y hasta su dominio, con profesionales de la montaña, ya que si no están bien diseñados y realizados no podrán protegernos de la hipotermia e incluso, en algún caso, pueden derrumbarse sobre nuestras cabezas.

Construir una sencilla cueva de nieve es un ejercicio apto para niños, tan lúdico o más que fabricar un muñeco de nieve, y que les inculcará sus primeras nociones de supervivencia.

 

Construye un Iglú. Raquetas de Nieve.

 

Para los adultos que practican deportes de nieve en montaña invernal como alpinismo, raquetas de nieve, esquí de travesía y montaña o expediciones con pulkas puede ser de una gran utilidad en situaciones en que se nos echa encima la niebla, la ventisca, el frío o la noche o hay algún accidente, por pequeño que sea, que nos obliga a esperar en la nieve hasta que vengan a rescatarnos.

 

Construye un Iglú. Raquetas de Nieve.

 

Además hacer un iglú es un buen ejercicio para empresas que quieran desarrollar con sus empleados dinámicas de liderazgo, trabajo en equipo y coordinación.

Aprovecha la nieve  y haz tu iglú o cueva de nieve antes de que se derrita.

Como dicen los Inuit en su lengua: Tavvauvusi  ¡Adiós a todos!

 

DREAMPEAKS: DEPORTES DE MONTAÑA Y AVENTURA.

www.dreampeaks.com

Documentación y Texto: Beatriz Montes y Gabriel Blanco.